Colombia, ¿Un país realmente comprometido con los trabajadores?
Angela Sofia Gonzalez Muñoz
Colombia, siempre ha sido un país fuertemente criticado por cada uno de los ámbitos que le componen: social, político, económico y religioso, por la razón que la administración de recursos públicos es realmente pesimista, escaza e injusta para todos los ciudadanos que día a día sobreviven en un país como este, donde tienen que pagar impuestos elevados sin ningún sentido aparente y con salarios mínimos indignantes es realmente preocupante en cualquier estudio por parte de cualquier organización pertinente a esos temas. Ahora, las oportunidades laborales para los jóvenes que se califican como “el futuro del mañana” una etiqueta bastante fuerte que genera incertidumbre para aquellos que se preguntan cuando están en una carrera universitaria a qué se dedicaran y si realmente se les abrirán las puertas del mundo laboral en este país, y lastimosamente con esa suerte no contamos muchos de nosotros, en una sociedad donde no eres nadie si no tienes familia de nombres importantes o políticos que tienen gran poder dentro del Estado Colombiano, la cruel realidad es que vivimos en un país de elevadas tarifas para enriquecer grandes miembros del Estado y se olvidan de los verdaderos trabajadores de la clase “obrera” o en palabras coloquiales “pobres”.
En este ensayo se hablará de la situación que causa controversia en los jóvenes colombianos sobre el tema de la Jubilación a temprana edad ¿Será esto posible? ¿Será que el gobierno tiene un plan de ejecución para un cumplimiento exitoso? ¿Nosotros como jóvenes realmente queremos esto para nuestra vida profesional? ¿Por qué tantos jóvenes miran como una opción más viable trabajar en otro país? ¿Los trabajadores de verdad están conformes con las normas, cumplimientos y leyes en su ámbito laboral respectivo?
Son preguntas que a nosotros como ciudadanos y residentes del territorio colombiano deberíamos formularnos una vez en la vida, a ver si realmente estamos eligiendo bien el futuro de nuestro país, y no solo de eso, de las generaciones que vienen atrás con sueños enormes y las esperanzas vivientes de progresar como seres humanos y profesionales. Muchos renuncian a esos sueños cuando ven la situación tan crítica que vivimos dentro de nuestra sociedad, analizar el por qué suben las cifras de desempleo, pobreza, corrupción, lo más importante y que ojalá todos alguna vez miremos más allá de nuestro entorno: ¿Por qué nosotros como ciudadanos permitimos actos inhumanos sobre el propio pueblo? No solo el aspecto laboral es importante, los demás también merecen importancia y nos olvidamos realmente de donde provenimos y hacia donde debemos llegar para alcanzar esa plenitud y olvidar esa idea de querer salir del país por las escazas oportunidades de una calidad de vida digna.
Colombia es calificado como de los peores países para las oportunidades laborales y para jubilarse, unas etiquetas bastante notorias en aspectos negativos, analizar cada una de las causas y consecuencias es complicado porque entender un país como en el que vivimos es simplemente hacernos miles de preguntas sin encontrar respuestas coherentes y concisas, como vemos, el ámbito laboral es en especial para los afortunados, para aquellos que tienen contactos bastante poderosos siempre radicará la corrupción partiendo desde el Estado Colombiano (presidente, directores, ministros, entre otros) y el país se olvida especialmente de esa gran masa de población de jóvenes universitarios con esos sueños de querer encontrar un trabajo, una vida, una salud completamente digna, sin ese apuro que si quieres cambiar la sociedad te terminen callando de una manera atroz quitándote hasta el último hilo de palabras diferentes de un pensamiento revolucionista que va en contra de los miembros corruptos del alto poder. Las profesiones y el método de estudio para llegar a este mismo es agotador, muchas veces se desgastan jóvenes o incluso adultos tratando de terminar unos estudios que a la final dentro de este país no le va a servir para nada, algunos terminan vendiendo cualquier producto que les ofrezca porcentajes de ventas “bastante buenos” aunque si lo vemos desde otra perspectiva podemos también subrayar el acoso y la explotación laboral, tantos factores por analizar y tan pocas soluciones que nos puede ofrecer un gobierno que nosotros mismos hemos elegido inconscientemente porque nos olvidamos de un derecho fundamental para un cambio impactante: “el derecho al voto” pensamos que si no acudimos a este derecho tenemos solucionada la vida, pero, al destacar tanto la corrupción vemos claramente una venta de votos en cualquier actividad política y las diversas formas que hay para cumplir esta misma. Olvidamos ejercer todo este tipo de cosas que nos competen como ciudadanos colombianos y por eso es que nos quejamos tantas veces de por qué no vemos un cambio significativo, es precisamente porque no empezamos a cambiar en nuestro círculo social, a incentivar a querer aportar pequeños pasos para ese cambio que muchos jóvenes y adultos buscan hoy en día, vemos una posición más realista frente a situaciones o temas que no nos sensibilizamos lo suficiente para entender que podemos llegar a algo más crítico.
Ahora, la jubilación a temprana edad ha sido todo un reto porque desde mucho antes que propusieran eso era aún más difícil para los trabajadores poder ahorrar a un futuro que prometen a ellos con tanta esperanza, terminan entregando muchos años de su valiosa vida a una empresa, a un jefe soberbio exponiéndose a tantas situaciones de humillación, acoso y explotación, una de las causas principales por las que muchas personas prefieren quedarse sin trabajo porque toman como prioridad su salud tanto mental como física. O hay otras personas distintas que aguantan actos realmente inhumanos para sostener una familia entera con una canasta familiar elevada, donde ni siquiera se alcanza a comprar lo necesario para una alimentación completa que requieren niños, jóvenes y adultos en su vida cotidiana.
Últimamente los jóvenes prefieren salir de su propio país a buscar nuevas y renovadas oportunidades laborales que cumplan con esas expectativas que buscaron desde que entraron a un entorno educativo de educación superior, incluso muchos estudios apuntan a esa causa como una de las más importantes que genera esa emigración a otros países desarrollados y avanzados, donde las condiciones son humanas y justas para sus trabajadores, porque la visión de vida es muy distinta a la de Colombia, donde solo pueden tener una vida mejor aquellos que tengan poder y apellido reconocido dentro de lo político. La falta de acceso a la excelente educación y empleo digno a cualquier persona donde no debería importar su clase social, sus pensamientos, sus creencias, sus valores que destacan y diferencian a cualquier ser humano en un ambiente donde puede haber mediocres con mentalidad absurda arrodillados a un estado corrupto volviéndose un grupo odiado por muchos, donde se califican como ignorantes y ciegos al no querer ver una realidad que perjudica gravemente al pueblo: la economía de Colombia.
Como no es novedad para usted lector, la economía de este país va en decadencia absoluta, sin mencionar que en los últimos meses la causa de este ha sido el coronavirus, conocido por otros como Covid-19 donde generó una pausa impactante relacionado a las actividades económicas en cada ciudad o municipio, claramente afecto enormemente a los trabajadores y las personas que se beneficiaban directamente de estas actividades, con lo cual sustentaban más o menos una vida prudente. Planteando otras causas podemos ver la corrupción que siempre será un problema para todos los ámbitos de Colombia lamentablemente, lo cual hasta el año actual no se ha podido cortar de raíz, aunque ha habido cambios de pensamientos queriendo acabar con eso, ocasionando catástrofes sociales o políticas por querer buscar un cambio revolucionario donde los miembros del alto poder no tengan tantos beneficios sin querer mover una tecla en su portátil de última gama, y por fin cambie cada ámbito social, político y económico de nuestro país, los porcentajes de crecimientos que presenta Colombia es demasiado pobre analizando cada año es preocupante. Aunque prometen planes distintos para cambiar ese rumbo de pobreza, pero les queda grande cumplir con cada promesa que hacen al pueblo colombiano, y lo peor de todo, es que aún existen personas que confían a ciegas en esas propuestas a cambio de una propina mínima para así obtener sus cosas diarias prometiendo ese voto de confianza hacia corruptos de alto poder, ese poder mismo le otorgan aquellas personas ignorantes en condiciones de vida de pobreza absoluta.
Para dar por terminado estos grandes temas de controversia y fuerte debate está el tema de los jóvenes trabajadores que les parece injusto los escasos puestos que hay en los diferentes cargos y por lo que estudiaron en sus respectivas carreras para convertirse en verdaderos profesionales, pero al terminar sus estudios se enfrentan a unas situaciones desalentadoras donde les arrebatan los sueños y el más preciado crecer como persona, ser humano. Donde desean adquirir esa experiencia que en muchos trabajos exigen para poder ser contratados, pero ni siquiera le dan oportunidad para obtenerla, lo cual es un círculo constante repetitivo agotador, porque cada joven donde busque trabajo le pedirá una experiencia exacta y si no la tiene sencillamente no puede ingresar como trabajador, lo cual es absurdo, ni siquiera da opciones para poder resolver ese requisito tan principal dentro del territorio colombiano.
Recogiendo cada tema que se ha hablado anteriormente podemos concluir que el estado colombiano donde millones de ciudadanos vivimos dentro de él no tenemos la misma cantidad de oportunidades en el campo laboral, así tengamos los suficientes estudios o experiencia requerida, porque sencillamente esos puestos que muchos jóvenes y adultos trabajadores anhelan la mayoría de esos puestos ya están “separados” o como nosotros conocemos “comprados” porque lo que más se mueve dentro de cualquier ámbito ya sea social o político es la corrupción y los miembros de las altas clases sociales que tienen mucho más poder que cualquier otra persona, con un sinfín de contactos que con solo hacer una sencilla llamada ya tienen todo ahí dispuesto solo y exclusivamente para ellos, la pregunta que más inquieta ¿Y los que no tienen ese nivel de poder o una clase social importante? Esas personas que en ese país son prácticamente nada quedan en el olvido, no reciben tratos dignos, no reciben oportunidades de trabajo, no reciben ayudas reales que de verdad le aporte a su diario vivir, donde la canasta familiar pueda ser adquirida con facilidad o si no es posible que al menos el salario mínimo mejore para la clase obrera.
La economía de Colombia tiene porcentajes bajos por sus actividades económicas tan pocas que se generan, así mismo laborar es complicado por lo mencionado anteriormente, así que muchos ciudadanos desisten de conseguir un empleo y como no pueden sobrevivir a los precios elevados de la canasta familiar pues consiguen lo que pueden pero terminan en unas condiciones deplorables creando familias innumerables porque la realidad es que no tienen nada más que hacer y de ahí radica la pobreza absoluta donde los niños pequeños son los más perjudicados, porque son los principales que deben recibir una vivienda y alimentación buena que aporte a su crecimiento como ser humano.
Sin más decir que cada ciudadano residente en Colombia debe buscar o aportar en pequeños cambios que lleven a un impacto social, político y económico que genere crecimientos nacionales e internacionales, que seamos un país ejemplar para muchos otros que son industrializados o adelantados en métodos nuevos e innovadores de tecnología para los campos laborales y educativos, que lleguemos a ese crecimiento tan grande donde al querer debatir o hablar de estos temas resaltemos más las cosas positivas que las negativas, que hablemos de un país justo y no un país sangriento, y lo más importante que destaque esa igualdad de oportunidades a cualquier sin importar de donde provenga.
Comentarios