Las comunidades étnicas, un entorno deprimente en su territorio
Julian Tocancipa O.
Si bien Colombia es un país que se caracteriza por su
diversidad tanto territorial como cultural, hoy en día hay un tema que no
podemos ignorar y es la desigualdad que se vive muy a menudo en comunidades
afrocolombianas e indígenas, y si bien en una anterior entrega mencionamos que
el modelo económico implementado a partir de la apertura económica de 1991
(neoliberalismo) dijimos que sufría serios problemas de modelación enfocados
más que nada hacia la parte ambiental, en el siguiente texto analizaremos los
problemas que trajo este modelo dogmático y como vamos a contextualizar un poco
la situación tan precaria que hoy en día sufren estas comunidades.
Tristemente la historia de nuestro país siempre se ha
caracterizado no solo por la violencia, sino también por los abusos de poder en
su época por parte de los españoles a tanto comunidades afrodescendientes como
indígenas, por mucho tiempo nuestra sociedad fue altamente racista y opresora
contra estas personas y es más por mucho tiempo a ellos ni siquiera se les
considero como personas, eso deja mucho que decir de nuestra sociedad. Pero
entonces mirando el contexto actual ¿será que Colombia se ha transformado donde
ya no es racista frente a estos casos? El contexto actual de estas comunidades
a día de hoy son de pobreza, como un ejemplo en 2011 el 61% de la población
afrocolombiana presentaba condiciones de pobreza (Cifras del DANE), y no solo
las malas condiciones económicas, sino también la enorme brecha que hay en
salud, educación y oportunidades. Un montón de factores pueden jugar en las
causas del por qué estas comunidades son de las más vulneradas hoy en día, se
puede decir que en el contexto actual las oportunidades para ellos son un poco
más limitadas, más que nada por ese factor racial el cual sigue vigente en
nuestra sociedad, también cabe mencionar las condiciones tan malas de educación
fueron parte del problema para que estas comunidades se pudieran desarrollar,
la mala distribución territorial, ya sea que las personas estén a favor o no
del paro hace poco acá en el Cauca, no podemos ignorar que muchas de estas
comunidades tienen territorios con condiciones precarias para cultivos y
abastecer su comunidad, y una guerra que por su ubicación en zonas rurales y
donde el estado tenía poca intervención, fue también un factor fundamental para
que hoy en día estas comunidades sean vulneradas y vivan en condiciones tan
precarias. En si todos estos factores hacen parte de un mismo problema y es la
gran desigualdad que desde siempre han vivido estas comunidades.
Si bien 1991 fue una época de cambios para el país, la
constitución llena de romanticismo pensaba velar por los derechos de todas
estas comunidades y darle su lugar en nuestro país. Pero la realidad a día de
hoy es otra, estas comunidades presentan la mayor tasa de pobreza en el país, y
se ubican más que nada en zonas rurales donde pocas son sus oportunidades para
lograr un desarrollo óptimo de estas. En ningún momento y ningún gobierno se ha
detenido a observar a las posibilidades económicas en estas comunidades, y esto
podría decir más que nada porque siempre las han visto como un peso para el
país, desde una economía totalmente diferente a las economías mundiales, como practicas
socio-culturales diferentes son totalmente ignoradas tanto por el estado como
por los colombianos, estas comunidades podrían aportar perfectamente una nueva
visión y un nuevo panorama para nuestro país si se les diera el espacio
necesario para ser escuchados. Lamentablemente y como se pudo evidenciar en el
paro que sucedió hace poco, la indiferencia del pueblo colombiano frente a las
necesidades de estas comunidades es notorio, y podemos mencionar que nuestra
sociedad racista sigue oprimiendo a estas comunidades.
Si realmente queremos llegar a mejorar como país realmente
deberíamos velar por los derechos de todos los colombianos, sin excepción de su
color de piel o no. No podemos ignorar las necesidades que sufren hoy en día
estas comunidades y que por mucho tiempo sufrieron. Queda en nuestras manos
como futuros economistas de este país darle la cavidad que se merecen en
nuestro territorio y velar por sus derechos socio-economicos si realmente
queremos progresar como sociedad.
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