¿A qué se debe la crisis del sector cafetero?
Por:
Briyid Lucero Hoyos
En
el mundo los colombianos somos reconocidos por producir uno de los cafés más
suaves y de alta calidad; y uno de los más apetecidos. Esto a causa de que el cultivo lo hacen
pequeños productores y el proceso del grano, es totalmente artesana en la
mayoría de las fincas, lo que marca la diferencia en el mercado mundial. Fuimos
en alguna época uno de los mayores exportadores del sector, aunque en la
actualidad estamos pasando por una crisis que afecta la economía del país; pero
¿cuál es el causante de este fenómeno?
Nuestro territorio debido a su ubicación geográfica
(tropical) cuenta con la fortuna de producir café fresco todo el año, a
diferencia de la competencia que solo lo tiene cosecha una temporada del año;
aunque tal característica trae también efectos secundarios, por ejemplo, debido
a los cambios climáticos (el calentamiento global) esto recae directamente en
la producción, pues se pierde gran cantidad y la calidad disminuye.
Ahora bien, sabemos que desde hace unos años el precio
del café ha disminuido en gran medida y según el Gerente de la Federación
Nacional de Cafeteros de Colombia, Roberto Vélez Vallejo en una entrevista para
TV Agro, dice que esto “se debe al mercado
internacional; pues las cotizaciones del café han disminuido, el dólar que tuvo
la devaluación y los precios del petróleo que también han bajado, toda esta
combinación hace que el precio interno, a duras penas cubran los costos” (Vallejo, 2018) . Es decir, los
cafeteros están trabajando a perdidas, y esto es un riesgo que se corre cuando
se tiene cultivos a largo plazo, pues difícilmente se pueden sustituir en un
periodo corto.
Otro de los factores que influye en esta crisis son los
precios de los insumos; ya que tanto los abonos, como fungicidas presentan
precios muy elevados, y estos son estrictamente necesarios para el cultivo,
porque las variedades de café que se plantan hoy, son demasiado delicadas y
propensas a las pestes, no granan solo con los nutrientes de la tierra. Muchos
de los campesinos dicen que la Federación les provee semillas de mala calidad y
que lo único que buscan es ensayarlas, sin medir las consecuencias y las
perdidas. Un ejemplo de ello ocurrió en el municipio de La Sierra Cauca, pues
mediante proyectos les entregaron a los productores la semilla de variedad
castilla, que una de sus falencias es que no se adapta a todos los tipos de
climas, por lo que en tierra caliente la cantidad producida disminuye y para
contrarrestarla necesita altas cantidades de abonos y es muy propensa a pestes
como la gota que afecta el follaje del árbol, lo que causa la quema del grano o
su caída. Pero con los precios tan bajos del café, y los precios de los insumos
tan altos, la confianza en el sector disminuye.
Así
pues, los caficultores en la actualidad están pidiéndole a las instituciones
que les brinden soluciones y garantías, no solo el apoyo técnico y los
préstamos bancarios con pago a largo plazo (que a la hora de la verdad es todo
un fracaso). Que el precio no solo cubra los costos, sino que también obtengan
ganancias de la actividad, porque nadie está dispuesto a trabajar para no tener
ningún beneficio a cambio, y menos en una labor que requiere tanto esfuerzo y
dedicación.
Es
por esto que el gobierno destina un subsidio por arroba de café vendida;
plantea un precio por tonelada de 800.000 pesos, es decir, que si el precio
está por debajo de esta cifra él cubre el excedente. Pero esto no es suficiente
para los gremios cafeteros, pues sustentan que esto no corresponde con la
realidad económica y que este valor no cubre todas sus necesidades.
Por
lo anterior, en días siguientes se espera un paro nacional de cafeteros en pro
de la solución a esta crisis, aunque, en estos días, el precio del producto
está en aumento y esperan que esto se mantenga o por lo menos quede en un
precio favorable.
Para
finalizar, puedo decir que el sector cafetero es uno de los más representativos
de nuestro país, que no es justo ahora, dejarlo ir a la quiebra y que
desaparezca así tan fácil, el gobierno debe ponerle el ojo al asunto y darse
cuenta que de esta actividad dependen muchas familias colombianas, tanto
productoras, como mano de obra (“cosecheros”) entre otros. así como también se
debe mejorar aspectos como la calidad de las semillas, porque no es justo que
jueguen tanto con los sueños como con la poca inversión de los caficultores, igualmente
se deben reconsiderar los precios de los insumos, llegar a un acuerdo entre las
dos partes. Finalmente espero que pronto encontremos juntos una solución a esta
crisis y que nuestros caficultores recobren la fe y la esperanza en la
producción de este delicioso producto; que acompaña la mesa de muchos de
nosotros, todos los días a cualquier hora del día.
Referencias
Vallejo, R. V. (07 de 07 de
2018). Panorama Actual Del Sector Cafetero de Colombia. (M. F. Granados,
Entrevistador) TVAgro. Obtenido de
https://www.youtube.com/watch?v=FKT4XSgBH5M&t=2s
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