¿Por qué es el Homo Sapiens la especie más exitosa del planeta?
Hace 70000 años nuestros antepasados era animales
insignificantes, su impacto en el mundo no era gran cosa, sin embargo, hoy
controlamos el planeta entero.
Normalmente buscamos diferencias entre nosotros y otros
animales en el plano individual, creemos tener algo especial en nosotros,
nuestro cuerpo, cerebro, que nos hace ser superior, por ejemplo a un perro. Los humanos controlan
el planeta porque son los únicos animales que pueden cooperar flexiblemente y
en masa. Si bien hay otros animales como algunos insectos sociables que pueden
cooperar en masa, no lo hacen de un modo tan flexible, pues su cooperación es
rígida, por ejemplo una colmena funciona de una forma y ante una nueva oportunidad
o un nuevo peligro, las abejas no pueden reinventar el sistema social de la
noche a la mañana, otros animales como los mamíferos, pueden cooperar con mayor
flexibilidad pero lo hacen solo en grupos pequeños, porque la cooperación se
basa en el conocimiento íntimo del otro. El único animal que puede combinar las
dos habilidades a la vez y cooperar de forma tanto flexible como en masa somos
nosotros, el homo sapiens.
Todos los logros de la humanidad no se han basado en
habilidades individuales, sino en la capacidad de cooperar en masa de forma
flexible.
Claro que la cooperación no siempre ha sido para bien, todas
las cosas horribles que los humanos hemos hecho a lo largo de la historia,
también se basaron en la cooperación a gran escala. Los mataderos, los campos
de concentración, son sistemas de cooperación. Solo nosotros cooperamos así por
la imaginación, podemos cooperar flexiblemente con desconocidos porque podemos
crear mitos, historias de ficción, de manera que si todos creen en el mismo
mito; entonces todos obedecen y siguen las mismas reglas, las mismas normas,
los mismos valores.
El resto de animales tiene su propio sistema de comunicación
que solo describe la realidad, mientras un chimpancé puede decir: ¡Cuidado, un
león!, nosotros usamos un lenguaje no solo para describir la realidad, sino
para crear nuevas realidades, realidades imaginadas. Un humano dice: existe un Dios en el cielo y
si no haces lo que yo te diga, entonces cuando mueras Dios te castigara e iras
al infierno, al creer la historia, todos siguen las mismas normas, las mismas
leyes y los mismos valores, de este modo se llega a la cooperación. Esto
es algo que solo los humanos podemos
hacer, ya que nunca se podrá convencer a
un chimpancé para que les dé una banana comprometiéndose con que cuando muera
ira al cielo de los chimpancés. Solo los humanos creemos historias; es así como
controlamos el mundo. “Pero la ficción nos ha permitido no solo imaginar cosas,
sino hacerlo colectivamente. Podemos urdir mitos comunes tales como la historia
bíblica de la creación, los mitos del tiempo, del sueño, de los aborígenes
Australianos, y los mitos nacionalistas de los estados modernos. Dichos mitos
confirieron a los Sapiens la capacidad sin precedentes de cooperar
flexiblemente en gran número. Las hormigas y las abejas también pueden trabajar
juntas en gran número, pero lo hacen de una manera muy rígida y sólo con
parientes muy cercanos. Los lobos y los chimpancés cooperan de manera mucho más
flexible que las hormigas, pero solo pueden hacerlo con un pequeño número de
individuos que conocen íntimamente. Los sapiens pueden cooperar de maneras
extremadamente flexibles con un número incontable de extraños. Esta es la razón
por la que los Sapiens dominan el mundo, mientras que las hormigas se comen nuestras
sobras y los chimpancés están encerrados en zoológicos y laboratorios de
investigación” (Harari, 2014)
Yuval argumenta que no hay dioses en el universo, no hay
naciones, dinero, derechos humanos, leyes y justicia, no existen fuera de la
imaginación común de los seres humanos. Pero a diferencia de las mentiras, una
realidad imaginada es algo que todos creen y mientras esto persista, ejerce una
gran fuerza en el mundo.
Millones de personas construyen templos porque creen en las
mismas historias sobre Dios, el cielo y el infierno, pero hay otros sistemas,
como el legal; muchos sistemas legales del mundo se basan en los derechos
humanos, pero los derechos humanos como Dios, el cielo, son historias
inventadas, no son una realidad objetiva, y
puede que sean historias muy positivas pero siguen siendo mitos,
realidades imaginadas. De la misma forma ocurre con la política, los agentes
más importantes de la política moderna son los Estados y países que no son una
realidad objetiva, como lo es una montaña, que sí se puede ver y tocar. Un país
no es más que una historia que hemos inventado y a la que nos hemos aferrado
con fuerza, y lo mismo ocurre con la economía, los agentes más importantes de
la economía mundial son las empresas y las corporaciones, que son ficciones
jurídicas dedicadas a ganar dinero, las cuales tampoco son una realidad
objetiva.
“Cualquier
cooperación humana a gran escala está establecida sobre mitos comunes que solo
existen en la imaginación colectiva de la gente. Las iglesias se basan en mitos
religiosos comunes. Dos católicos que no se conozcan de nada pueden, no
obstante, participar juntos en una cruzada o aportar fondos para construir un
hospital, porque ambos creen que Dios se hizo carne humana y accedió a ser
crucificado para redimir nuestros pecados. Los Estados se fundamentan en mitos
nacionales comunes. Dos serbios que nunca se hayan visto antes pueden arriesgar
su vida para salvar el uno al otro porque ambos creen en la existencia de la
nación serbia. Los sistemas judiciales se sostienen sobre mitos legales
comunes. Sin embargo, dos abogados que no se conocen de nada pueden combinar
sus esfuerzos para defender a un completo extraño porque todos creen en la
existencia de leyes, justicia, derechos humanos… y en el dinero que se desembolsa
en sus honorarios” (Harari, 2014)
Los humanos controlamos el mundo porque vivimos en una
realidad dual, el resto de animales viven una realidad objetiva, sus realidades
consisten en entidades objetivas, nosotros también vivimos en una realidad
objetiva, pero con el paso del tiempo hemos construido sobre ella, una realidad
imaginaria basada en entidades imaginarias como Países, dioses, dinero,
corporaciones, y a medida del desarrollo de la historia, esta realidad
imaginada fue adquiriendo cada vez más poder, tanto así que hoy las fuerzas más
poderosas del mundo son esas entidades imaginarias.
Hoy la supervivencia de nuestra realidad objetiva y de
nuestra especie, depende de las decisiones y deseos de entidades que se han
transformado en reales, pero que solo existen en nuestra imaginación.
Referencias
Harari, Yuval Noah (2014). De animales a dioses. Breve
historia de la humanidad.
Comentarios
A pesar de todas estas "coincidencias", el Sapiens toma muy poca conciencia sobre el ambiente y hasta de sí mismo, ya que con la destrucción de nuestro planeta también nos estamos destruyendo a nosotros mismos y si no se toma conciencia de esto, nuestro paso será efímero en el universo...