La deserción universitaria
Fredy Marín Mueses Rosales.
La gran mayoría de
estudiantes al terminar sus estudios de bachillerato se inscriben a la
universidad sin saber con certeza lo que quieren estudiar, quizá porque en sus
colegios no les dieron instrucciones de cómo identificar sus capacidades,
habilidades y potencial o también porque no quieren estudiar pero son obligados
por sus familias.
De esta forma, una vez
ingresados a la universidad para avanzar en su plan de estudios muchos
estudiantes cambian de carrera en primer y segundo semestre o incluso en los
últimos perdiendo valioso tiempo y dinero, es decir; hicieron una mala
inversión. Pero, ¿Por qué sucede esto? Bien, estas podrían ser las respuestas: uno, porque el programa no cumple con lo que estaban buscando, o
dos, porque simplemente el programa
educativo no es para ellos. (Semana, 2017) .
Otros estudiantes se
cambian de universidad por cuestiones de prestigio o costos de matrícula y
otros deciden no seguir estudiando. (semana, 2017) .
La educación superior
en Colombia es cada vez más costosa y para los padres de familia no es nada
fácil suplir las necesidades económicas que sus hijos puedan generar durante
su formación normal como profesionales y si a esto se le agrega el
problema presentado en los anteriores párrafos el costo se incrementa.
Por ejemplo, Medicina
es actualmente una de las carreras más costosas en el país y la Universidad de
Los Andes en Bogotá es la que tiene
mayor valor. Esta institución cobra por semestre de Medicina 21‘912.000
de pesos y por las demás carreras 15‘402.000 de pesos. (semana, 2017) . Ahora, imaginemos a un estudiante de
pregrado en medicina de cuarto semestre que decide cambiarse a una carrera
totalmente distinta en la misma universidad. El costo de esta decisión para los padres oscila alrededor de los 103´000.000 de pesos
es decir; 87’648.000 de pesos que ya se perdieron y 15’402.000 de pesos que es
el costo de la nueva matricula, todo esto sin tener en cuenta la inflación,
trasporte, alimentación, vestuario, seguro y etc.
Los padres de un
estudiante de universidad pública tendrán que pagar mucho menos por una
decisión de este tipo ya que en este caso el costo es asumido por la
universidad y por el estado, aun así no deja de ser un monto significativo el
que se pierde a consecuencia de esta deserción.
Esto conduce a un
sistema poco eficiente, donde algunos estudiantes pierden tiempo y mucho dinero
estudiando cosas que no les representará mayor provecho en el mundo laboral.
Pero, además, esto indica que la deserción no es solo una cuestión de falta de
recursos, sino también de la mala elección de un programa universitario. Se
debe ser consiente y consecuente al momento de seleccionar la universidad y la
carrera con el fin de no incurrir en gastos innecesarios y cuidar el patrimonio
familiar. (Lora, 2018)
Una educación superior
no es garantía de prosperidad futura en la actualidad pero si incrementa las
los conocimientos de las personas lo cual representa una ventaja en un mundo
contemporáneo donde se da gran valor a la capacidad cerebral en un mercado laboral altamente competitivo.
Bibliografía
Lora, E. (2018). ¿Vale
la pena ir a la universidad? Revista Dinero, 19.
Semana. (2017). La
mayoría de universitarios no terminan la carrera que empiezan. Semana, 76.
Semana. (2017). universidades
¿imposibles de pagar? semana, 66.
Vásquez, L. (18 de 3 de
2016). Educación ¿Vale la pena ir a la universidad? Obtenido de la nacion.com:
www.lanacionn.com.ar
Comentarios
asimismo, es algo complejo asimilar un nuevo mundo, después de estar acostumbrados a la metodología de nuestra institución de educación básica.