LA AGRICULTURA: ¿INDISPENSABLE PARA EL DESARROLLO Y CRECIMIENTO ECONÓMICO?
¿Un país puede crecer
económicamente es decir, tener un desarrollo económico sin explotar la
agricultura, sin desarrollar su campo? Iniciar con este tipo de incertidumbres
nos permite analizar un poco más acerca de los aspectos que determinan e
influyen en el desarrollo y crecimiento económico de un país. Para el caso
Colombiano, sería algo que realmente no se podría concebir, porque es mucha la
tierra fértil que tiene y se puede poner a producir; aunque la población va
creciendo exponencialmente y cada vez los territorios como ciudades, municipios
y pueblos tienen mayor población; los asentamientos cada vez son más grandes,
por ende se necesita de la producción agrícola para poder sobrevivir, porque,
por muy rica que sea la sociedad y tenga el suficiente capital para ser
importador neto de lo que se requiere, es necesario sí o sí que se cultive algo,
aunque sea una ínfima parte del territorio, dedicado al campo, a la producción
del mismo, para poder comercializar ya sea internamente o hacia el exterior o
ambas, ya que, no se es posible ser exclusivamente importador neto de todos los
productos comestibles (frutas, verduras, legumbres, entre otros) y tener un
buen desarrollo y crecimiento económico, puesto que desde mi punto de vista es
un aspecto importante y necesario dentro de los ítems que se requieren para
poder medir eficientemente el desarrollo económico de un país, por eso hace
parte de los aspectos que conforman el índice colombiano.
Colombia tiene mucho
potencial en la agricultura, deberíamos ser uno de los líderes mundiales al
menos en ese aspecto (aunque hay otros en los cuales también lo deberíamos
ser), sus extensiones de tierra son extremadamente amplias y fértiles para
lograr un desarrollo agrícola eficaz y sostenible, sin embargo, por la
desigualdad en la repartición de la tierra, es muy poco lo que se utiliza; ese
gran potencial no se aprovecha al máximo. “En términos estrictamente agrícolas, producimos 32’016.861 toneladas y el consumo aparente es de
38’910.992 toneladas, según Rafael Mejía, presidente de la SAC”
(el tiempo, El 65,8 % de la tierra apta para
sembrar en Colombia no se aprovecha, 23 de mayo 2016 Morales Manchego
Martha), por tal motivo, debemos importar toneladas de alimentos, pues
no somos capaces de producir lo que necesitamos para nuestro propio consumo y
uno de los principales factores para que dicha producción no alcance como
mínimo lo de nosotros, es la desigualdad en la distribución de la tierra,
porque, se estima que gran parte del territorio productivo se encuentra
concentrado en unos pocos (que se pueden contar con los dedos de las manos),
tierras tal vez logradas de buena forma, legal, otras no tanto, pero en
definitiva es que no permiten que el campo se pueda desarrollar eficazmente,
pues en su mayoría la utilizan para el ganado y el pastoreo y no utilizan parte
para la siembra y cosecha de frutas, verduras, legumbres, etc, y al tener la
mayor concentración de la tierra en sus manos, en parte tienen un gran poder
económico. Según la ONG Oxfam en el informe “radiografía de la desigualdad,
asegura que Colombia se sitúa en el primer lugar en el ranking de la
desigualdad en la distribución de la tierra en América Latina”
(Portafolio-economía-, julio 7 de 2017).
Pero ¿Cómo lograr una mejor distribución de la tierra, sin afectar
intereses individuales? O más bien ¿Cómo lograr una mejor distribución
alcanzando realmente los intereses generales? o ¿Cómo lograr una equidad
terrenal, de tal manera de poder ser potencia en el agro sin afectar intereses
de por medio? Y así se pueden plantear miles y miles de preguntas, en donde las
respuestas serán igual de amplias y diversas, influenciadas por la subjetividad
de cada persona, debido a que los puntos de vista son totalmente diferentes y
adicional a eso sencillamente aún no tenemos claro las prioridades que debemos
tener como comunidad, solo importa y prevalece el ego individual, la codicia,
la avaricia y en conclusión solo importo yo y nadie más, así tenga que pasar
por encima de los demás para conseguir mis objetivos; eso es lo que predomina
no solo en la sociedad Colombiana (solo que aquí se nota más), sino en todas
las sociedades, pues existe ese ego individual, ese capitalismo salvaje del
cual hace referencia Marx, que gracias al sistema capitalista la propiedad
privada en parte se vuelve más importante que las comunidades y objetivos
generales, aunque este genere mayor pobreza y desigualdad; tal vez por eso en
unas sociedades se nota más que otras, tal vez por eso se hacen llamar países
desarrollados o países primer mundistas. Claro está que el problema de la
distribución de la tierra en nuestro país va más allá de; solo por el hecho de
que unos quieren tener más que otros a costa de lo que sea, para nuestro caso
el conflicto interno, ha jugado un papel muy importante, debido a que los
grupos armados contra la ley como en su momento lo fue las FARC dentro de sus
puntos principales en los diálogos de paz fue la desigualdad en la distribución
de la tierra, aspecto que se debía tener en consideración para poder hacer una
mejor distribución de la misma y poder empezar a resurgir el campo.
Por tal motivo y para concluir, es importante que se logre un buen
desarrollo del campo, de la zona rural y más en nuestro país, ya que en nuestro
caso, aunque las ciudades han ido creciendo, sigue siendo la zona rural con
mayor cantidad de población, y es el campo que aún tiene las de ganar contra la
selva de cemento que no es autosuficiente por si misma sin la naturaleza de
apoyo. El potencial agrario que tenemos es enorme y el desconocimiento de ello
es lo que no nos ha permitido ser líderes mundiales en el agro.
Bibliografía
Nataly Gómez Martínez
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