OBEDIENCIA, PUNTUALIDAD Y RUTINA
¿Cómo no los imponen en
realidad?
Hoy en día el sistema
educativo nos trata de inculcar determinados conocimientos, teorías, formulas,
historia, leyes y valores, muchos de estos saberes son bases fundamentales para
seguir el camino del conocimiento, como seres sociables y construidos culturalmente
es un requisito cumplir unos requisitos u obligaciones y asimismo recibir
gratificación.
Muchas personas desde una
perspectiva teológica nos han plateado que el ser una “buena o mala persona”
implica obtener ciertos beneficios o no, dado que, como seres humanos desde
este punto de vista, tenemos un ser superior que al final de camino nos puede
llegar a recompensar; aunque para lograrlo sea necesario cumplir determinados
reglas o mandamientos.
El mundo y la educación por
otro lado, está en función de brindar conocimientos y ayudarnos a crecer
mentalmente si así lo decidimos; pero ¿Qué hay detrás de ello?, día a día
cuando ingresamos a una institución de educación y “formación”, notamos en qué
situación se está; por un lado como estudiantes vemos a los directivos como
personas intocables y en algunos casos poco solidarias ante nuestras
peticiones, a los docentes como un guarda, quien controla, quien conoce, quien
manda e impone, aunque no sea así siempre, vemos a los verdaderos guardas como
el amo de llaves y de tiempo, por otro lado las personas encargadas del aseo y
mantenimiento del establecimiento en algunos casos se denominan como nuestros
empleados.
Ahora bien, estos eventuales pensamientos los
solemos tener, ¿Por qué razón?; desde nuestros hogares venimos siento moldeados
para que, primero obedezcamos lo que se nos manda este o no dentro de nuestro
criterio, segundo a cumplir el horario (sales a esta hora llegas a tal hora) y
tercero ya sabemos que es lo que debemos hacer en nuestros hogares (un tipo de:
organiza su cuarto que usted sabe).
Nos han ingresado un chip que
se ha venido alimentando con cada etapa de nuestra vida (familia, estudio,
trabajo), aunque situaciones como las anteriormente nombradas no se vean tan
fácilmente de esta forma, es una realidad, un trasfondo, las personas muchas
veces pensamos que todo ello se ve identificado con un valor (responsabilidad)
y es así, pero muchas veces la obediencia nos somete y nos niega muchas cosas.
Veamos pues que, durante toda
nuestra vida, si no cambiamos esta forma de vida; vamos a tener que obedecer
siempre, lógicamente como seres humanos necesitamos “libertad”, mas no libertinaje,
lo cual solemos confundir, ahora por otro lado, la especialización del trabajo
en nuestra economía ha marcado mucho, mayor rendimiento y productividad, es
algo totalmente positivo, pero trae consigo caer en una rutina que da como
resultado grandes problemas en los
trabajadores de hoy, por lo tanto al rendimiento. “La fatiga laboral es un fenómeno común
en los trabajadores de Colombia debido a las grandes exigencias por parte de las empresas. La carga física y mental que
esto genera supera la capacidad de respuesta, lo que se traduce en un riesgo
para la salud. Según un estudio, se estima que uno de cada 5 empleados padece estrés y fatiga en el país,
lo que afecta así mismo el rendimiento y la efectividad de las empresas.” (RCN Radio, 14 agosto 2017).
Ahora bien, difícilmente esta
situación pueda dar un giro, dado que viene tan arraigada a la vida de un ser
humano desde sus primeras etapas, aunque tener estas bases sea de gran ayuda en
el mundo del empleo hoy, difícilmente una persona podría permanecer en un
trabajo si no cumple con ello, afectaría a toda la empresa por la
interdependencia que maneja laborando.
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