Las Crisis del Hambre: Donde Menos se Espera
Por: Camilo B Torres
En estos tiempos
inciertos, de alta tensión en las relaciones entre los países, guerras que se
extienden por todo el mundo, el terrorismo infunde el miedo en el viejo mundo,
y amenazas mutuas entre potencias atómicas van en aumento, uno de los temas más
controvertidos y discutidos por todo el mundo, el cual quizá se ha descuidado
es: la malnutrición.
América Latina es vista
como una región de miseria y penurias por parte de los países “desarrollados”,
sin embargo, el hambre ha tocado la puerta a los países que se autodenominan
avanzados, incluso en el suelo europeo. Pero antes de repasar las situaciones
por las que estamos pasando, entendamos los conceptos clave en este tema:
-Malnutrición: Es el conjunto de carencias o excesos en la ingesta
de alimentos. Es decir, el desequilibrio alimenticio en una persona que, excede
los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento del cuerpo, o, ingiere
menos de los requeridos. La malnutrición se divide entonces en 2 partes
opuestas: Desnutrición y Sobrealimentación.
-Desnutrición: Supone
la pérdida de reservas energéticas del cuerpo, por recibir poca alimentación,
se trata de la manifestación física del hambre.
- Sobrealimentación: Se refiere a un mal estado de salud a causa del
consumo de comidas poco sanas, o por el exceso de calorías que requiere el
cuerpo (Obesidad).
Ahora que sabemos esto,
podemos pasar a analizar las regiones del mundo donde están emergiendo con gran
velocidad estas problemáticas. Sería algo innecesario mencionar los países donde
más se presentan estas crisis, pues es bien sabido que la mayoría de naciones
africanas se llevarían (irónicamente) los premios “gordos”. No es por esto que
estamos aquí, en lo que vamos a indagar es en el auge que ha tenido este
fenómeno en los países ricos o como mínimo en los países “estables”. Pero antes
debemos preguntarnos:
¿Porque ha reaparecido
este problema aparentemente ya superado?
Para dar respuesta a
esta pregunta debemos regresar al menos un siglo en el tiempo, A inicios del
siglo XX, los niveles de vida humanos eran bajos, en un momento en que el
industrialismo dominaba la vida de las personas, la desigualdad y la pobreza
reinaban. Como consecuencia de la primera guerra mundial, grandes cambios se
dieron en EEUU y Europa. Alemania quedó muy endeudada, y se le obstaculizaron
las formas de volver a relanzar su economía (tratado de Versalles), a
consecuencia de esto, la población alemana se vio envuelta en una crisis, dicha
crisis por obvias razones, desato una ventisca de hambre por todo el país, no
sería hasta mediados de los años 30, que Alemania volvería a conocer la
estabilidad.
Rusia es otro ejemplo
de crisis alimentarias. Después del derrocamiento de la monarquía zarista en
1917, se produjo un conflicto entre los ejércitos rojo y blanco (bolcheviques y
pro-zaristas), con la victoria del ejército rojo en 1923, se consolida la Unión
Soviética (URSS). Los primeros años de gobierno fueron complicados, entre otras
cosas, porque la guerra se había librado en las zonas y campos más fértiles, por
esta razón se desata una hambruna en algunas partes del país, sin embargo,
gracias al extensos terrenos que poseía este país, la hambruna se pudo superar
poco tiempo después, tanto fue así, que el índice de estatura aumentó, como
consecuencia a las mejoras a la alimentación.
Pero quizá el caso más
destacable de hambre en un país “avanzado”, se dio en la década de los años 30,
en Estados Unidos. Este periodo más conocido como la gran depresión, duro
alrededor de una década, una década de sufrimiento y penurias. Según el
historiador ruso Boris Borisov, “en los años de la Gran Depresión
que asoló los Estados Unidos en los años 30, en el país murieron de hambre
cerca de cinco millones de sus ciudadanos.” (*1), esta afirmación toma sentido cuando recordamos
que, para estas fechas, el paro alcanzo niveles nunca antes vistos, y la gente
hacía enormes filas, para conseguir un plato de sopa, estos alimentos
distribuidos por mesas de ayuda comunitaria, solo se podían encontrar en las
ciudades más grandes del país.
Sin embargo, estos
hechos ocurrieron hace (relativamente) mucho tiempo. ¿Cómo es que en tiempos
actuales se siguen viendo crisis de este tipo?
La historia económica
del mundo parece estar destinada a volverse más injusta cada día. Digo esto,
basándome en los hechos que ocurren en los países” avanzados”. Cada día aumenta
la desigualdad en la mayoría de países, y con la problemática de los
combustibles fósiles, los cuales están en lo que podríamos denominar su última
etapa, los países más poderosos “se ven obligados” a saquear e incluso invadir
países soberanos, que tienen ejércitos menos fuertes, pero
muchos recursos naturales en su poder.
En Europa hay más de 123 millones de pobres, y con
una cifra tan elevada, es de esperarse que la crisis alimenticia sea un
problema de bastante cuidado. En España, por ejemplo, según datos del fondo de las naciones unidas para la infancia
(UNICEF) “España
presenta una de las tasas más altas de pobreza infantil de la Unión Europea y
es el tercer país tanto en pobreza relativa como en pobreza anclada.”, esto ha
repercutido que, en España, ya no solo se hable de malnutrición, sino de
desnutrición, los cuales afectan ya a 1/3 de la población infantil del país
ibérico.
La cosa no
mejora si nos vamos hacia el este, en los países eslavos, y la mayoría de
repúblicas ex-soviéticas, hoy tienen crisis económicas que afectan a la mayoría
de la población, esta situación no solo ha traído hambre y pobreza, sino un
continuo descontento por la mayoría de países que, se muestran nostálgicos de
cuando eran una gran nación. El portal de noticias internacional con sede en
Rusia, RT, ha realizado continuas encuestas a los habitantes de estos países,
cada cierto tiempo, con la misma pregunta: “Una
encuesta realizada por Gallup (página de encuestas) en 11 repúblicas postsoviéticas planteó a 1.000
participantes la pregunta de si consideran que la desintegración de la
URSS, ocurrida hace 22 años, ha dañado o beneficiado a la población de los
nuevos países independientes surgidos de aquel colapso.
Aproximadamente un 51% de los encuestados, sobre todo en Armenia, Rusia y Ucrania, considera que la desintegración del bloque comunista no ha resultado beneficiosa, desencadenando violencia y conflictos étnicos en el espacio postsoviético, mientras que un 24% valora la desintegración de la Unión Soviética como algo positivo. En lo que se refiere a Rusia, un 55% cree que este cambio geopolítico dañó a su país y sólo un 19% de los rusos cree que el colapso de la URSS mejoró su estilo de vida.” (*2). Con cada año que pasa, los porcentajes de “añoranza” son cada vez mayores.
Estados Unidos no se queda atrás, de hecho, es quizá el mejor ejemplo de lo que
es inequidad, ciudades como Detroit, que en su tiempo fueron grandes centros de
la industria, donde solo se veía la abundancia por doquier, ahora se encuentran
divididas por la pobreza y la miseria, y no es el único caso, en la gran
“capital del mundo” New York, es posible encontrar pobreza extrema en sus más
altos niveles, una vez sales de las
zonas de comercio, y te adentras por barrios a los que comúnmente llamaríamos
“metederos”, la percepción de la justicia se verá nublada por el caos y la
anarquía. Sintetizando un poco, se dice que al menos el 10% de las familias
americanas en ciertos estados, se ven en dificultades durante algunas épocas
del año, para poder costearse su canasta familiar.
Finalmente,
dejemos de lado a los países ricos “de dientes para afuera”, adentrándonos más
en nuestros países, encontramos que, en uno de ellos mueren 18 personas al día
por hambre, pero ¿cuál es este país?, ¿Será ese que todos utilizan como cortina
de humo para tapar los problemas internos?, ¿Ese que mata de hambre a su pueblo
de puro gusto?, ¿Será ese tal Venezuela?
Pues no,
ese país se llama Colombia, y estos datos alarmantes no vienen de un gobierno
extranjero, o de fuerzas radicales de oposición, son investigadas por la
universidad nacional de Colombia. “La Universidad Nacional de Colombia realizó
un estudio basado en la mortalidad de colombianos menores de cinco años y
mayores de 65, entre los años 2003 y 2012.” (*3), este problema, agudizado por
la crisis de la Guajira, pasa inadvertido ante nuestros ojos, que, incluso
teniendo departamentos enormemente afectados relativamente cerca, como el Chocó,
o el Amazonas, no podemos, o, no queremos ver.
Uno de
los países que mejor ejemplo ha dado al mundo, es irónicamente uno de los más
señalados, acusados, y ¿porque no?, pobres de la región (Latinoamérica). Ese
país es Cuba, el país caribeño ya desde hace muchas décadas, tras triunfar la
revolución liderada por Fidel Castro, pudo erradicar la desnutrición de todos
sus habitantes, eso sin hablar de los demás logros sociales que ha alcanzado, y
aunque no se esté sugiriendo que Cuba es un paraíso en la tierra, da prueba de
que aún con sus falencias, tiene cosas que envidiarle como país. Pues parece
ser que aquel “Castrocomunismo” no mata de hambre, sino todo lo contrario, si
nosotros como economistas no nos interesamos por lo verdaderos problemas que
azotan nuestro país, estaremos condenados a seguir aguantando situaciones tan
precarias como la que vivimos hoy día.
Web grafía:
1-http://www.rebelion.org/noticia.php?id=90542
2-https://actualidad.rt.com/sociedad/view/114970-urss-ciudadanos-anorar-tiempos-sovieticos
3-https://www.telesurtv.net/news/En-Colombia-mueren-a-diario-18-personas-por-desnutricion-20160414-0027.html
4-https://www.telesurtv.net/news/Cuba-libre-de-desnutricion-infantil-segun-Unicef-20160201-0018.html
5-https://elpais.com/elpais/2017/11/30/planeta_futuro/1512067960_941654.html
6-http://www.levante-emv.com/sociedad/2016/06/28/tres-ninos-espana-sufre-malnutricion/1437968.ht
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