REVOLUCIÓN INDUSTRIAL Y SEGUNDA OLA
La revolución industrial tiene
su origen en Europa Occidental, gran Bretaña siglo XVIII, gracias a la monarquía
liberal que evitó las revoluciones que se estaban presentando en el continente,
ofreciendo cierta libertad para aumentar la productividad, generar energía y
explotar el carbón, un sistema organizado y una moneda estable jugó un papel
fundamental para que se gestara en este
lugar, por tanto esta revolución es la autora
de variedad de cambios, entre los que se destacan el cambio del sistema
productivo en la economía basado en la agricultura y artesanías, por uno
totalmente diferente donde el trabajo del ser humano queda relegado a un
segundo plano, el remplazo de una economía de autoconsumo por una comercializadora
de productos.
Se presentan cambios
económicos, socioculturales y tecnológicos, estos últimos marcados
significativamente por la creación de la máquina de vapor y su aplicación a la
locomotora, considerada el ‘motor’ de la revolución industrial, también la
creación de máquinas para tejer e hilar lo que aumenta la productividad
económica, las ideas librecambistas promulgadas por Gran Bretaña, contribuyen a
la globalización del comercio, la invención del telegrama para facilitar las
comunicaciones y la optimización de medios de transporte tales como el tren y
el barco; en cuanto a lo sociocultural se encuentra marcada por la mejora de la
educación y el alcance de la misma, también una mejor calidad y mayor
expectativa de vida por la aparición de vacunas, también por la emigración de
habitantes de zonas rurales a las
ciudades, las ideas librecambistas promulgadas por Gran Bretaña, contribuyen a
la globalización del comercio.
Aparición de movimientos
obreros en protesta por las malas condiciones laborales en las que se encontraban en las fábricas,
trabajando doce horas diarias, siete días a la semana, y las condiciones precarias en las que se
encontraban al habitar suburbios súper poblados, los gobiernos empiezan a popularizar
la recolección de basuras y lo relacionado con la salud pública.
A finales del siglo XIX e
inicios del siglo XX la aparición del alumbrado permitió dejar de lado la
oscuridad y la iluminación con velas y candiles, la mejoría en la producción
textil y la ´evolución´ de los medios de transporte conocidos hasta el momento,
es decir se cambió de transportarse en caballos a transportarse en ferrocarriles
y locomotoras.
La revolución industrial
también se vio opacada por aspectos como el éxodo de habitantes de zonas
rurales a las ciudades lo que provocó un deterioro significativo en la
producción agrícola y el aumento de la cantidad de horas que debían ser
laboradas.
Con lo anterior mencionado se
puede afirmar que la revolución cambia por completo la forma en la que vivían
los habitantes de la época y las
posteriores generaciones.
Alvin Toffler estudió y
definió las sociedades y civilizaciones como ´olas´ la primera ola marcada por
la agricultura, la segunda ola por lo industrial y finalmente la tercera y
última ola como la post-industrial, cada una de estas marcadas por diferentes
formas económicas y de producción.
La segunda ola se encuentra
marcada por la revolución industrial, que no solo cambia la forma de producción
si no que genera una separación notoria entre el productor y el consumidor, la
producción en serie donde cada trabajador se especializa en un punto clave de
la producción logrando así una mayor productividad y la educación se convierte
en un punto de enfoque a la hora de formar personas para trabajar en las fábricas.
Finalmente se puede decir que
la segunda ola es la misma revolución industrial, caracterizada por sus pros y
sus contras ya mencionados.
Por: Lina Fernanda Noguera
Marzo 2018
Webgrafia:
http://www.finanzasparatodos.es/gepeese/es/inicio/laEconomiaEn/laHistoria/revolucion_industrial.html
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