EJE CAFETERO, DEL CAFÉ AL TURISMO



Situado en el la región centro-occidental de los Andes colombianos, al Eje Cafetero se le denomina también Triangulo del Café, conformado principalmente por tres departamentos: Caldas, Risaralda y Quindío, cuyas capitales son respectivamente Manizales, Pereira y Armenia (Banco de la Republica, 2016).
El Eje Cafetero ha sido conocido por mucho tiempo como una de las zonas dinámicas de Colombia respecto a la producción de café, siendo esta actividad económica el eje central de las finanzas de esta región.
Desde mediados de los cuarenta hasta mediados de los años ochenta del siglo XX, es decir por cerca de cincuenta años, el precio internacional del café colombiano estuvo siempre por encima de 2 dólares la libra, llegando a tener picos de 5 y 7 dólares en la década del cincuenta y setenta respectivamente. Este período constituyó toda una bonanza económica para la zona, que marcó el derrotero de la producción y las finanzas nacionales (Toro, 2005).
La participación de centenares de miles de pequeños productores ha sido decisiva en la vida económica de la región. Mientras existió el pacto cafetero y los precios internacionales del grano gozaban de buena salud, esta proliferación de productores permitió que amplios sectores contaran con un importante poder de compra. Ahora que se derrumbó la economía cafetera, el impacto económico y social es enorme, concentrado en el Eje Cafetero, que representando aproximadamente el 4% de la población nacional, alberga a no menos del 50% de los productores del grano (Toro, 2005).
Entre otras problemáticas socioeconómicas que ha enfrentado el Eje Cafetero, se encuentran la violencia y el desplazamiento a raíz del conflicto armado por el narcotráfico, adicional a esto el 25 de enero de 1999, ocurre el terremoto el cual dejo 1.185 víctimas mortales. Esta serie de sucesos ha obligado a replantear el desarrollo económico de una región en donde sus gobernantes le han apostado a otras alternativas de ingreso, como lo es, el ecoturismo.
El estudio de competitividad del sector turismo, publicado por el Ministerio de Desarrollo y Turismo (1995), describe en retrospectiva como para el caso de Colombia, a finales de la década de los setenta del siglo pasado, llega a la Corporación Nacional de Turismo, material con la información acerca del agroturismo, proveniente de granjas alemanas. Al mismo tiempo los funcionarios, estaban considerando el promover este tipo de turismo en el país, lo que impulsó el estudiar las ventajas que tendría tal actividad en zonas como Boyacá y el Eje Cafetero (Cardona y Valencia, 2013).
Actualmente empieza a reconocerse la importancia social, económica y política, de los viajes y del turismo dando pase a que se convierta en una de las industrias de más rápido crecimiento en el mundo (Martínez, 2006; citado por Cardona y Valencia, 2013). En muchos países el mayor producto de exportación es el turismo, es así como tal actividad se convierte en una actividad económica que sumado a otras variables tanto sociales como físicas (Getino, 1993; citado por Cardona y Valencia, 2013) puede llegar a impactar en el desarrollo en conjunto de una región o país (Cardona y Valencia, 2013).
Es de esta forma como el Eje Cafetero a través del denominado turismo verde le proporciona a los turistas experiencias en los diferentes entornos, como lo son, el Parque Natural de los Nevados, los termales, las lagunas, las reservas de bosques de palmas de cera y el hospedaje en las denominadas fincas cafeteras.
En conclusión cabe señalar que el potencial económico de una región o zona del país no recae en un solo sector, sino que por el contrario, cada uno de los sectores económicos (sector agropecuario, sector industrial y sector servicios), se complementan, de esta forma el Eje Cafetero ha logrado mejorar consolidándose como una región en donde le dio paso a nuevas alternativas como lo es la fusión de turismo y agricultura, turismo y conocimiento, turismo y producción.

REFERENCIAS
Banco de la República. (2016). Las letras que nos nombran. Revisión de la Literatura del viejo Caldas 1834 – 1966. http://www.banrep.gov.co/sites/default/files/sala_prensa/comunicados/adjuntos/comunicado_16_06_2017_3.pdf.
Cardona Lenis, Natalia; Valencia, Diana Camila. (2013). Análisis del sector turismo en el Eje Cafetero. Pereira, Colombia. http://biblioteca.ucp.edu.co/ojs/index.php/grafias/article/viewFile/1410/1338.
Toro Zuluaga, German. (2005). Eje Cafetero Colombiano: Compleja historia de caficultura, violencia y desplazamiento. Revistas de Ciencias Humanas No. 35. http://revistas.utp.edu.co/index.php/chumanas/article/viewFile/1061/575.

Comentarios

El turismo es una fuente de ingreso que impulsa la economía de una manera muy dinámica con resultados muy positivos, pero en este punto de la situación a nuestro país le falta anticiparse y generar estrategias que permitan obtener resultados de actividades paralelas que generen estabilidad económica, es decir no podemos pensar en que si una actividad esta en crisis y ya no es la misma pues cambiemos la por otra y sigamos, no, por el contrario han sido muchas las esperanzas perdidas de aquellos quienes si le apostaron a la caficultura y aun siguen en pie de lucha pero la inversión y el impulso que necesita este sector esta dejándose a un lado y por esa razón nuestro país no se preparar para afrontar situaciones si no que cuando llega la turbulencia no le queda de otra mas que tratar de acoplarse y no la enfrenta preparándose y eso fue lo que paso en el año 2015 con el la caída del petroleo y el incremento del dolar.
Unknown dijo…
Los acuerdos de paz han dinamizado la industria turística del país. Durante el año pasado, 3'344.382 viajeros ingresaron al país, según Migración Colombia, lo que representa un crecimiento de casi 20 por ciento con respecto al 2016. La cifra no es para menos: supera la media mundial que está por el orden del 4 por ciento. Este crecimiento acelerado tuvo también un importante impacto económico: el turismo se convirtió en el segundo generador de divisas del país. El 2017, sin duda, fue un año dorado para la industria. También podemos evidenciar que no es un mal negocio la entrada del turismo al eje cafetero, por el contrario podría ser una buena alternativa para alternar sus actividades económicas.
Otro factor que tuvo influencia en el decaimiento de la economía cafetera fue que otros países comenzaran a producir dicho producto, ocasionando que los demandantes disminuyeran teniendo que bajar los cultivos de café. Me parece interesante como estos departamentos que eran totalmente dependientes de la producción de café, encontraron otra manera de cubrir las falencias que había en la economía para poder dinamizarla, generándole otro tipo de empleo a la población y como convirtieron al turismo en la actividad más importante de su economía.
nesbicampo dijo…
el turismo en nuestro país aporta mucho a la economía pero se necesita mucho más, se puede hacer mucho más,debido a las diversidades y los paisajes de este pais, ademas es una buena forma para cambiar el modo de obtener dinero pues es bien sabido que en muy poco tiempo la exportación de petróleo ya no va a ser el principal producto de exportación. y claro el turismo requiere menos esfuerzo que la caficultura y suele ser mucho más rentable.

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