PEQUEÑOS CAFICULTORES
¿Todo sacrificio tiene su
recompensa?
Sera verdad que cuando
cada ser humano se esfuerza, trabaja eficientemente y sus resultados son de calidad
si son bien recompensados; pues bien hemos notado como mucha gente o la gran
mayoría no quedan satisfechos con la remuneración de su trabajo, ya sea trabajando en una oficina o en el
campo; ahora bien, se ha notado que existen casos donde el precio de su
producto depende de otros aspectos; por ejemplo: “El precio de compra de la carga
de café pergamino en pesos colombianos depende enteramente del comportamiento
de las siguientes variables de mercado: cotizaciones en la bolsa de Nueva York,
prima por la calidad que se le reconoce al café colombiano y la Tasa de cambio
del peso colombiano frente al dólar.” (Pergamino,
febrero 2015). Llegando a estas instancias ¿es justo que el precio del producto
de los caficultores dependa de otro país? No se puede dar respuesta a ello,
dado que a una minoría de “caficultores” si se les paga bien su producto.
Veamos
también el largo, tardío y agotador trabajo que tiene el producir el café en grano,
pero no nos vayamos muy lejos una plata de café empieza a producir a los 2 años
de sembrado, pero eso conlleva unos gastos; en mano de obra, abono, limpieza y
además el desgaste que produce el despulpar, lavar y secar.
Hagamos
cuentas; un pequeño caficultor tiene mil matas de café y llega la cosecha por
lo que tiene que pagar trabajadores para que recolecten el fruto, en algunos
lugares se paga de dos formas ya sea al día o por kilos, pero ¿Qué le conviene
al caficultor? Realmente si hay una gran productividad de café es más viable
que el caficultor pague al día por que no sobrepasan los $25.000 en cambio si paga
por kilo deberá pagar $500 aproximadamente, por lo que pagara más, es obvio que
el trabajador va a querer trabajar si le pagan por cada kilo, dadas las
diferentes situaciones de la productividad las cosas se pueden dar de otro
modo, si el café está en la última etapa de obtención o recién inicia pues es
muy poco el fruto maduro por lo que los trabajadores obviamente no aceptarían
que se les pagasen por kilo “no les conviene”.
Lo
anterior es solo la mano de obra que se necesita y que deberá pagar pero ¿eso
es todo?; pues no, después de su recolección sigue otro proceso que es la
retiración de su pulpa, este proceso tiene unos grados de dificultad
dependiendo la cantidad de café que tenga para despulpar pero al igual es un trabajo
duro además que el café también se tiene que lavar para que no vaya a tomar un
mal color ya que de ello depende la calidad y por ultimo está el sacamiento del
grano, en este “ultimo” proceso hay varios métodos como el secador solar de
plástico, el secador solar de zinc, el secador electrónico (silo), el secador
al sol totalmente o simplemente venderlo sin secar.
Cada
método tiene sus desventajas; por ejemplo, en el secador solar de plástico el
mayor inconveniente es el clima por que se necesita del calor solar para que se
logre secar además que unos años atrás y hasta ahora se puede ver que los
pequeños caficultores no tienen la posibilidad o el dinero suficiente para
elaborarlo, también está el secador solar de zinc que asimismo como el de pastico
necesita del calor solar pero debido a su material es un poco más rápido, por
otro lado el secador eléctrico es supremamente caro y por lo regular solo los
caficultores que manejan muchas hectáreas de café cuentan con él, la razón por
la que los caficultores minutarios no usan o tienen este método es primordialmente
por el precio que tiene, por el consumo de gas y de energía además muchos creen
que la productividad que dan sus matas no ameritan tal gasto, el método más agotador
y que se usa desde hace mucho, básicamente la persona saca su café al patio de
su casa diariamente siempre que haya sol pero es un trabajo muy desgastante
dado que el café cuando esta “verde” o húmedo es supremamente pesado y el estar
entrando y sacándolo no es trabajo fácil y contando con que no haga sol todo el
día o simplemente el clima sea totalmente cambiante y en la última opción es
venderlo húmedo pero dado a que este pesa más pues obviamente se paga a mitad
de precio.
¿Qué
le conviene más al pequeño caficultor?
Veámoslo
más hacía esos caficultores con pequeñas plantaciones, las opciones que usualmente
toman son el secador solar de plástico y el secado agotador y arduo, si
quisieran secarlo en el eléctrico o tiene que comprar o pagarle a la persona
que lo posea, eso incluyen nuevos gastos y menos ganancias, el secador solar de
zinc sus beneficios por llamarlo así son prácticamente similares a los de el
secador solar de plástico pero con una diferencia económica, que viene siendo
la elaboración de estos mismos, dado que es más económico elaborar un secador solar
de plástico porque sus materiales son menos y aún más baratos que hacer uno de zinc.
Todo
lo dicho anteriormente es solo en época de cosecha, se pueden imaginar el resto
de trabajo que sugiere ser caficultor para que luego al final de su cosecha el
precio de su sacrificio dependa de otros factores. Este solo es un caso de los
mucho que se dan, está la mala remuneración de las personas que laboran en casa
de familia, los docentes de colegios públicos, otros campesinos con diferentes
cultivos etc.
Pero
el café es de los mejores productos y de los que más se comercializa no solo al
interior sino también al exterior, “Colombia puede producir 13 mil sacos de
café” (Portafolio, agosto 2015) aproximadamente, además “Colombia está
exportando a más de 90 países” (El Espectador, 2013), todos estos datos son de
años pasados lo que quiere decir que durante estos años el café ha evolucionada
lo suficiente “El número de sacos entre abril de 2016 y
marzo de 2017 alcanzó los 14,6 millones” (Portafolio, Abril 2017) la diferencia es grande y su precio ¿lo es? “El café de Colombia es una indicación geográfica
protegida, que fue reconocida en forma oficial por la Unión Europea el 27 de
septiembre de 2007. Dicha denominación se le otorga al café 100% arábigo
producido en las regiones cafeteras de Colombia” “entre $1,16 o $1,24” (DW,
Dólar Web) pero en el 2015.
Para
terminar muchos caficultores minutarios piensan que el café que producen benefician
mas a los compradores que a ellos mismos. ¿Qué tan verdadero puede ser?
Les
dejo esa pequeña incógnita para que analicemos un poco la situación de nuestros
productores de café.
Ø Bibliografía
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