Escenarios del post-conflicto Colombiano, una mirada a la teoría del crimen.
LA TEORÍA ECONÓMICA DEL CRIMEN EN EL
ANÁLISIS DEL POST CONFLICTO.
PLANTEAMIENTO DEL
PROBLEMA:
Según
el observatorio de homicidios del instituto Igarapé, alrededor del mundo mueren
por lo 437.000 personas violentamente en todo el mundo cada año, un promedio
mundial de 6 asesinatos por cada 100.000 habitantes. Y mientras tanto en
América Latina y el Caribe ocurren aproximadamente el 33% de los homicidios
ocurridos en el mundo, lo cual es alarmante ya que allí viven sólo el 8% de la
población mundial, respecto al perfil de las víctimas aproximadamente 1 de cada
5 personas violentamente asesinadas en todo el mundo en 2012 fue brasileña,
colombiana o venezolana.
Según
el observatorio de homicidios del instituto Igarapé, en tendencias y
proyecciones globales en la violencia homicida 2000 a 2030, a nivel global el
homicidio se encuentra históricamente en sus menores niveles, hay regiones en
los que sus tasas son persistentes y no muestran signos de reducción, esto es
que mientras las tasas de homicidio son decrecientes (Africa, Asia, Europa y
Norte América) o estables (Oceanía), estas continúan aumentando en América
Latina.
Pero
analicemos la violencia y los niveles de crimen en un plano más pequeño:
Colombia.
El
problema de la violencia en Colombia ha sido siempre un tema principal en los
discursos políticos, en la educación, en las organizaciones sociales, etc.
Respecto a esto cabe recordar que hasta hace unos 8 años una de las políticas
con más relevancia fue la de seguridad democrática, del expresidente Álvaro
Uribe Vélez, y que gracias a esa política fue reelegido, y no solo eso sino que
su sucesor: Juan Manuel Santos llegó respaldado en la continuación de esta
forma de enfrentar el conflicto en Colombia.
Según
Jairo Libreros, analista político y profesor de Política de seguridad y defensa
nacional de la Universidad Externado de Colombia, la propuesta de ‘seguridad
democrática’, fue hábilmente manejada como un discurso de guerra enfocado a
superar la enrevesada coyuntura de orden público y a rectificar el proceso de
paz con las FARC.Y nos muestra algunos aspectos a resaltar como el de la
Seguridad ciudadana, la cual buscaba recuperar la confianza en la democracia
por medio del control social de la violencia y combatir el crimen con las
fuerzas armadas.
Luego
la elección de estos dos candidatos nos dan cuenta de qué era lo que la gente
quería, es decir, sus preferencias fueron reveladas a través del actuar de
estos candidatos, de allí que se diga que la violencia es un tema importante no
solo para las autoridades sino que toda la población Colombiana estaba
interesada en superarla.
Ahora
en pleno proceso de post conflicto se viene un gran reto frente a los niveles
de crimen y violencia, para toda la sociedad Colombiana, desde sus ciudadanos
hasta sus dirigentes.
Según Hernando corral periodista Colombiano, el 2017 es un año
de incertidumbres para el país. Incertidumbre frente al cumplimiento de los
acuerdos en la habana, pues de ello depende según Corral, el asegurar que la
comunidad internacional mantenga sus ofertas económicas, y que el Estado y el
empresariado colombiano contribuyan en forma decisiva a consolidar el
posconflicto.
Si
no sucede de esta forma, Corral plantea que “el país se vería inexorablemente
expuesto al surgimiento de otro tipo de violencias, como sucedió en El Salvador
y Guatemala con los grupos narcodelincuenciales llamados ‘maras’, después de
haberse firmado los acuerdos de paz con las guerrillas de los dos países
mencionados” (Corral, 2017). De ahí que un incumplimiento de los acuerdos de
paz nos retrocedería a un pasado de crímenes y violencia en el país.
El
estudio de los niveles de crimen en Colombia, se torna pertinente e importante,
cuando observamos los siguientes hechos:
Si
bien es cierto, que desde que se dio el cese al fuego bilateral, los niveles de
desplazamientos y homicidios redujeron significativamente sobre todo en las
zonas de mayor influencia de las Farc, pero “Colombia sigue estando entre los
siete países más violentos de América Latina y entre los 20 del mundo. En 2016 la tasa nacional llegó a 25,2 por
cada 100 mil habitantes. Esta es la tasa más baja en los últimos 27 años, pero
sigue duplicando la tasa mundial y resulta alarmante si se compara con otros
países latinoamericanos como Argentina (5.2) o Chile (2.8)… los números de
personas asesinadas son más claros: 12.782 colombianos fueron asesinados en
2015 y 12.262 en 2016”. (El Espectador, 2017)
Frente
a estas cifras, el Plan Nacional de desarrollo para el 2018, plantea una meta
de 23 homicidios por habitantes. Y cabe recordar que el presidente Juan Manuel
Santos dijo que una de las prioridades del Gobierno una vez firmada la paz
sería la erradicación del crimen organizado, personificado en las bandas
criminales (BACRIM).
Frente
a estos sucesos, la teoría económica tiene una forma de explicar la causalidad
de la violencia. En este sentido se dirá que la teoría
económica tiene la forma de cómo contribuir al estudio de los niveles de crimen
en un determinado lugar: una opción es la teoría económica del crimen. Por esta
razón la investigación se basará en los planteamientos de esta teoría, veamos
de forma simple de qué se trata:
Gary
Backer en 1955, desarrolló la teoría racional del Crimen bajo el supuesto de
racionalidad y maximización de utilidad, él consideraba que los criminales al
igual que otro actor del mercado toman decisiones racionales, así refutó las
ideas convencionales sobre el origen del crimen, las cuales establecen que se
debían a enfermedades mentales y a la opresión social. Bajo su pensamiento los
criminales ven la posibilidad de cometer un delito si el castigo impuesto y su
severidad son relativamente bajos, como por ejemplo las multas establecidas por
crimen, o bien, si la probabilidad de ser atrapado es baja.
Bajo
estas premisas se da un marco general para el desarrollo de un modelo de
comportamiento criminal que explica el fenómeno como una competencia en donde
el delincuente compite con otros individuos, lo que forma una estructura que
mejora la productividad de la cadena criminal eliminando a los agentes menos
aptos en actividades criminales.
Una
de las extensiones del modelo de Becker es la propuesta de que el individuo se
enfrenta a la decisión de asignar su tiempo (y no su ingreso o riqueza) entre
actividades legales e ilegales.
Ahora
bien, trasladando todo ello al escenario de la violencia en el país, pero más específicamente
de los niveles de crimen, y todo ello en el marco del post-conflicto se
analizará qué escenario se está ofreciendo a los desmovilizados para que éstos
no incidan en actividades delincuenciales nuevamente. Este proceso se realizará
a través de estudiar las variables económicas que podrían incidir en que esto
vuelva a ocurrir.
De
ahí que se puedan formular preguntas como:
Cómo las
reformas económicas propuestas en el acuerdo de paz pueden incidir en los
niveles de crimen en Colombia.
De qué forma la
política económica logra incidir no solo sobre el producto, el desempleo,
control de la inflación, sino también sobre variables de seguridad ciudadana y
niveles de crimen en el país.
OBJETIVOS DE LA
INVESTIGACIÓN:
Frente al título tentativo de
investigación: Escenarios del
post-conflicto Colombiano, una mirada asda a la teoría del crimen.
Se tiene:
A) Objetivo General: Analizar el efecto de las reformas
económicas propuestas en el post-conflicto, sobre los niveles de criminalidad
en Colombia.
B) Objetivo
Específicos:
Identificar
las variables económicas que se reformarán según el acuerdo de paz de la
Habana, y que podrían ser determinantes de la reincidencia o no en actos
delictivos por parte de los desmovilizados en Colombia.
Proponer
algunas variables económicas pueden explicar los niveles de crimen en Colombia,
y por ende juegan un papel importante para el estudio del alcance de los
objetivos del post-conflicto como lo es la reinserción a la vida civil de los
guerrilleros.
Indagar
cuáles han sido las causas económicas (si las hay) de que otros procesos de paz
llevados a cabo no hayan alcanzado sus objetivos, sino por el contrario se
hayan fortalecido los niveles de criminalidad en Colombia.
JUSTIFICACIÓN:
La realización
de esta investigación surge como una forma de explicar los niveles de crimen en
Colombia ante las alarmantes cifras e indicadores mostrados en el planteamiento
del problema.
En el análisis
del post conflicto contribuirá a identificar
las variables económicas que se reformarán según el acuerdo de paz de la
Habana, y que podrían ser determinantes de la reincidencia o no en actos
delictivos por parte de los desmovilizados en Colombia, por lo cual puede ser
muy útil para las instituciones encargadas de la formación de políticas en
Colombia, como el ministerio de hacienda y de seguridad y defensa.
También
permitirá ver los avances que ha tenido la teoría económica en cuanto a
estudios de la conducta humana frente al crimen, los hallazgos empíricos que
arroje la investigación serán enriquecedores de como la teoría se puede aplicar
a la realidad.
Dado que se
enmarca en el posconflicto que se está desarrollando en Colombia, los
resultados de la investigación pueden ser muy útiles para instituciones como el
instituto de vida que trabaja con socios internacionales y nacionales en las
Naciones Unidas, como también con gobiernos y la sociedad civil para promover
la paz y la estabilidad en las naciones, a través de diversas investigaciones
acerca de la conflictividad, la violencia y dentro de ello, los niveles de
crimen.
El Instituto
Igarapé también está trabajando para aumentar la atención y la inversión en el
desarrollo sostenible, incluyendo la producción de nuevas metas globales para
aumentar la seguridad, la justicia y la gobernabilidad. El Instituto colabora
con organizaciones multilaterales, organismos bilaterales y organizaciones no
gubernamentales sobre la cooperación Sur-Sur en las Américas, África y Asia,
por lo que los resultados de la Investigación podrían resultar muy útil para
instituciones de este tipo.
Potencial asesor: Isabel Cristina Rivera.
Bibliografía:
Laverde,
M. G., F. C. Miranda, et al. (2011). "La teoría racional del crimen.
Aplicaciones de Gary Becker en Bogotá, DC.
Villlata,
Carlos. Instituto Igarapé, (2015). “Tendencias y proyecciones globales en la
violencia homicida 2000-2030”. México.
Fundación ideas
para la paz. Abril (2017). El espectador.
Recuperado de http://www.elespectador.com/noticias/judicial/no-es-normal-que-cada-dia-asesinen-400-personas-en-latinoamerica-articulo-688370. Búsqueda realizada 16 septiembre.
Hernando Corral. 2016. El
Tiempo. Recuperado de http://www.eltiempo.com/politica/proceso-de-paz/retos-de-colombia-para-el-2017-31780 Búsqueda realizada 26 septiembre 2017
MARCO TEÓRICO
El
estudio de la criminalidad o el comportamiento criminal se ha hecho desde
diferentes disciplinas, como la sociología, antropología, el derecho, la
economía. Pero se pueden clasificar principalmente en dos perspectivas: Las que
explican la criminalidad desde el estado psicológico del delincuente y el
ambiente social que lo rodea; y en segundo lugar está el análisis instrumental
que se hace desde la teoría económica del crimen que estudia los incentivos
económicos que llevan a un individuo a decidir si incidir en un delito o no al
comparar su relación costo beneficio al cometer el crimen.
Desde
la perspectiva uno, se tiene la sociología Criminal de Enrico Ferri y la teoría
de la desorganización social de los sociólogos Clifford Shaw y Mc Kay Henry.
Para
Enrico Ferri hay una exigencia nacida de un fenómeno cotidiano: el incremento
de la delincuencia, por ello tal exigencia implica el estudio del delincuente,
desde el punto de vista antropológico, psicológico y sociológico.
Enrico
Ferri habla acerca de la Antropología criminal, que es la historia natural del
hombre delincuente, “Ella ha demostrado que el delincuente es "un salvaje
perdido en nuestra civilización", esto es, una variedad antropológica con
existencia propia que representa las razas inferiores, a causa de degeneración,
retorno atávico o desarrollo insuficiente” (Sociología Criminal, 2015)
Ferri
consideraba que las razones por las cuales el hombre es delincuente son ajenas
a su voluntad. Para Ferri existen enfermedades que se han heredado o adquirido
en el transcurso de su vida. Se centró en
el estudio de las características psicológicas, que creía eran las responsables
del desarrollo de la criminalidad en el individuo. Estas características
incluían el habla, la escritura, los símbolos secretos, el arte y la
literatura, así como la insensibilidad moral y la falta de repugnancia a la
idea y ejecución de la ofensa, previo a su comisión, y la ausencia de
remordimiento después de cometerla.
Luego
se tiene el estudio del crimen desde la teoría de la desorganización social.
Esta teoría surgió a causa del estudio de Shaw y Mc Kay, en 1940 cuando
llevaron a cabo investigaciones sobre el comportamiento criminal en la ciudad
de Chicago. El resultado de su
investigación se dio a conocer como "teoría de la desorganización
social" perteneciente Su teoría se llama también ecología social o
ecológica porque estudia el medio ambiente en el cual se desarrolla el
individuo. Para estos autores, los factores influyen en el desarrollo de la
delincuencia están en el medio ambiente.
Gipsy
Escobar, Magíster en Justicia Criminal del John Jay College de Justicia
Criminal y del Graduate Center de la Universidad de Nueva York, en su estudio
del uso de la teoría de la desorganización social para comprender la
distribución de homicidios en Bogotá. Nos muestra sus planteamientos y algunas
de las conclusiones más importantes a las que llegaron Shaw y Mckay.
Shaw
y Mckay planteaban que las variaciones en la delincuencia se asociaban a tres
rasgos estructurales de cada barrio (los de Chicago): prevalencia de bajo nivel
socioeconómico, heterogeneidad étnica y gran movilidad residencial.
Shaw
y Mckay observaron que “que los barrios de Chicago con los mayores índices de
pobreza, movilidad residencial y heterogeneidad de valores tenían más
probabilidades de presentar mayores tasas de delincuencia. Estas comunidades
fueron catalogadas como socialmente desorganizadas, hecho que las convirtió en
espacios menos eficientes a la hora de ejercer control social y en lugares
donde primaba la criminalidad sobre la prosperidad, la estabilidad y la
homogeneidad” (Escobar, 2012)
Respecto
a la movilidad residencial, para Shaw y Mckay “la movilidad residencial es un
indicador de desorganización social debido a la lentitud del proceso de
generación de vínculos sociales, esto quiere decir que las personas, al estar
en constante desplazamiento dentro y fuera de la comunidad, no cuentan con el
tiempo para construir relaciones confiables y significativas” (Escobar, 2012)
La
importancia de la movilidad residencial radica en que cuando existe no hay
facilidad de transmisión de valores intergeneracionales y creación de redes
sociales que entreguen a las nuevas generaciones oportunidades para mantener o
mejorar su estatus social
La
estabilidad residencial contrario a movilidad residencial “incrementa la
participación de los residentes dentro de la comunidad, el establecimiento de
objetivos comunes y la resolución de problemas colectivos” (Escobar, 2012)
De
ahí que “de acuerdo con Shaw & Mckay (1942), la causa esencial de la
criminalidad es la falta de una área específica, en la que se pueda crear o
aceptar un conjunto de valores comunes que ayudarían a formar un tejido social.
Las áreas que no pueden estructurar valores comunes son las que tienen un alto
nivel de inestabilidad residencial, un limitado nivel de heterogeneidad en la
etnia y son pobres” (Ochoa, 2012: 24)
Desde
esta perspectiva el estudio del comportamiento criminal y niveles de crimen se
hace desde una visión del sujeto en sociedad, donde se explica que la movilidad
residencial es causante del deterioro de las redes sociales de una comunidad,
dando así lugar a la no conservación de valores y la criminalidad.
Ahora
bien, desde el lado de la economía, para Luis Ramírez de Garay, Doctor en
sociología con especialidad en crimen, violencia y estudios comparados por la
Universidad de Bielefeld en Alemania. La concepción de la relación
economía-crimen radica desde la postura económica que se tenga, por ejemplo: la
clásica Versus la Neoclásica.
Si
bien es cierto, el enfoque de la escuela clásica quienes se preocupaban más por
aspectos como la acumulación de capital, la distribución y la riqueza de las
naciones, fue sustituido por la escuela neoclásica quienes rodeados por un
contexto de economías que dabas grandes pasos de crecimiento económico, se
dejaron de preocupar por el crecimiento a largo plazo, y centraron su análisis
en el estudio de la asignación de recursos, intercambio de mercancías y
distribución de la renta, donde la variable tiempo desparece, dando paso a un
enfoque estático donde los agentes se comportan de una forma racional en
búsqueda de su máximo beneficio. En este sentido continuaron con la idea
clásica de la mano invisible.
Para
Ramírez esta nueva forma de concebir la economía implicó también una nueva
forma de explicar el vínculo entre economía y crimen.
Por
tanto se verá cómo era la forma de concebir la relación economía-crimen en la
visión clásica, y cómo cambio con la visión Neoclásica.
La
teoría Neoclásica con respecto al crimen, “introdujo el estudio económico del
crimen (the economics of crime), el cual desplazó los elementos contextuales de
índole económica, social, demográfica y política por el análisis de las
interacciones económicas entre los individuos. Esta aproximación ha gozado de
gran repercusión colocándose como una explicación sólida e introduciendo
conceptos fundamentales para la criminología como: control-efectividad, costo
diferencial, disuasión y racionalidad criminal” (Ramírez, 2014: 263)
Según
Ramírez tanto la economía clásica como la neoclásica “basan sus descripciones y
análisis en una relación directa: mejores condiciones económicas están
asociadas con menores tasas de criminalidad” (Ramírez, 2014: 264)
De
esta manera se puede decir que el crimen explicado desde la economía, se alejó
casi completamente de otro tipo de explicaciones del mismo. Pues ahora el
individuo se analiza aisladamente de su entorno en el sentido social.
Remontándonos
a los orígenes del estudio del crimen desde la perspectiva económica, se tiene teorías desarrollados por clásicos
como Cesare Beccaria y Jeremy Bentham quienes dieron una explicación del crimen
en términos económicos racionales, y formularon reglas óptimas para castigar a
los delincuentes, basadas en principios de utilidad.
Minerva
Fuentes, Máster de Formación del Profesorado de la Universidad Complutense de
Madrid, hace un recuento de lo que estos clásicos dijeron, de ahí se destaca
que Jeremy Bentham en su obra: la introducción a los principios morales, fue
uno de los primeros en creer que las
personas actuaban como maximizadoras racionales de su propio interés en
cualquier aspecto de la vida.
En
este sentido y enfocado a los niveles de crimen, Bentham planteaba en función
de la maximización que “las personas son maximizadoras racionales respecto a la
decisión de cometer un delito o vender un caballo, el problema del control de
la delincuencia radica en establecer un conjunto de “precios” por cada delito,
manipulando las dos variables que determinan el costo de la sanción impuesta al
delincuente (en potencia): la severidad del castigo y la probabilidad de que
sea infringido “(Bentham, 1780).
Según
Jasso, Los sucesores inmediatos a Bentham en teoría económica no compartieron
su amplia visión del alcance del modelo económico que proponía. Su teoría del
castigo tuvo influencia pero no sobre economistas sino en los abogados y penalistas.
Por parte de la ciencia económica la teoría permaneció sin avance, hasta
que Gary Becker la retomó en 1968.
Gary
Baker en su famoso artículo Crime and Punishment, desarrollado en 1962 y
publicado por The Journal of political economy, de la universidad de Columbia,
retoma los planteamientos de Bentham y hace un análisis microeconómico del
comportamiento del individuo más allá del consumo, en este caso lo traslada al
pensamiento criminal.
Desde
entonces Gary Baker se consolida como el
pionero del desarrollo y formalización instrumental de la teoría económica del crimen.
Francisco
Ciocchini Ph.D. en Economía de Columbia University., en “El crimen y el
castigo”, hace un análisis de este famoso artículo, donde nos muestra algunas
de las premisas más importantes hechas por Becker en él.
Ciocchini
nos muestra La causa que originó el comienzo de su pensamiento frente al
crimen, en palabras del mismo Becker “Comencé a pensar acerca del crimen en los
60, luego de manejar hasta la Universidad de Columbia para tomar un examen oral
a un estudiante de teoría económica. Llegaba tarde y tuve que decidir
rápidamente si dejar el auto en un estacionamiento o correr el riesgo de
soportar una multa por estacionar ilegalmente en la calle. Calculé la
probabilidad de ser multado, el monto de la pena, y el costo de dejar el auto
en el estacionamiento. Decidí que era conveniente correr el riesgo y estacionar
en la calle (no fui multado)”
De
lo anterior se deriva el análisis de Becker, que se trata de aplicar a la
actividad criminal la metodología de la teoría económica convencional. La cual
se funda en la racionalidad, sobre la cual el individuo busca maximizar su
función de utilidad. El mismo Becker lo explica de la siguiente forma:
“La
contribución más importante de este ensayo…es demostrar que las políticas
óptimas para combatir la conducta ilegal son parte de una asignación de
recursos optima de recursos. Como la economía ha sido desarrollada para dirigir
la asignación de recursos, se puede aplicar un esquema económico…al análisis
del conducta ilegal”
El
modelo propuesto por Becker incluía no solo la abstracción de la conducta
criminal sino del sistema de seguridad nacional incluido en el caso.
Becker
Planteó una función que relacionaba el costo social de los castigos con el
costo para el criminal.
F=bf
F: Costo
social de los castigos
f:
Costo para el criminal.
b:
coeficiente de conversión de F en f. Su valor variará según el tipo de castigo,
por ejemplo para multas será b=0 ya que el costo que representa debe tener el
criminal es un ingreso para el estado. Y será b>1 para cualquier crimen que
provoque un costo social mayor que el del criminal, por ejemplo: Tortura,
prisión, etc.
La
visión de Becker frente al crimen, se puede ver simplificado en el siguiente
cuadro:

Fuente:
Teoría Económica Del Crimen. Máster Minerva Jasso Fuentes. Página 4.
En
el anterior se puede observar los principales ejes de análisis de Becker frente
a la racionalidad del delincuente, se observa cómo funcionaría la racionalidad
de un delincuente o criminal, cómo evalúa su coste de oportunidad entre asignar
su tiempo a actividades legales o invertirlo cometiendo un delito. El objetivo señalado en verde, hace parte de
una propuesta de Becker para minimizar los niveles de crimen.
La
Visión de Shaw y McCain se puede realizar pero para estudios específicos como
en los barrios de determinado lugar, esto se sale de lo que se quiere alcanzar
con la investigación que es un análisis macroeconómico de los niveles de crimen
en Colombia.
Luego,
la línea teórica que seguirá la investigación es la propuesta por Gary Becker,
pues nos muestra qué variables pueden incidir los niveles de crimen, nos da la
forma de medirla, posee una metodología basada en los planteamientos
neoclásicos (racionalidad y utilitarismo), y también da una propuesta de
política con el fin de disminuir el crimen a partir de los resultados que se
obtengan de una investigación basada en su teoría.
Bibliografía:
Escobar,
G. (2012). El uso de la teoría de la desorganización social para comprender la
distribución de homicidios en Bogotá, Colombia. Revista INVI, 27(74), 21-85.
Formato HTML.
Disponible
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Sociología
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https://www.biografiasyvidas.com/obra/sociologia_criminal.htm Búsqueda
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BENTHAM, Jeremy.
An Introduction to the Principles of Morals and Legislation. Oxford: Clarendon Press, 1907. Cap.1.
Disponible en http://www.econlib.org/library/Bentham/bnthPML1.html
Ramírez,
L. D. (2014). Crimen y economía: una revisión crítica de las explicaciones
económicas del crimen. Recuperado de http://www.scielo.org.mx/pdf/argu/v27n74/v27n74a10.pdf
Fuentes, M. G. Teoría Económica Del Crimen.
Recuperado de
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Cioccini,
F. El crimen y el castigo. Recuperado de.
http://200.16.86.50/digital/658/revistas/vsi/ciocchini3-3.pdf
Bustelo, Pablo (1998).
Teorías contemporáneas del desarrollo económico. Capítulo 5: La tradición
Neoclásica. Editorial Síntesis.
ESTADO
DEL ARTE
El objetivo de la investigación es analizar
el efecto de las reformas económicas propuestas en el post-conflicto, sobre los
niveles de criminalidad en Colombia. Para lograr esto se ha de identificar las
variables económicas que se reformarán según el acuerdo de paz de la Habana que
podrían ser determinantes de la reincidencia o no en actos delictivos por parte
de los desmovilizados en Colombia.
Frente a este enfoque, y dado lo
coyuntural del tema no hay trabajos que enfoquen la teoría racional del crimen
para evaluar las consecuencias que puede tener un acuerdo de paz, sobre los
niveles de crimen en Colombia.
Algunos trabajos realizados en base a la
teoría del crimen para un escenario nacional, como el escenario que tomará la
investigación son:
1. TESIS: Robo Y Desempleo por Roberto
García. Esta tesis es patrocinada por la fundación paz ciudadana. Roberto
García realiza esta tesis en la pontificia Universidad Católica de Chile, en el
instituto de economía.
En la tesis robo y desempleo
desarrollada por Roberto García, se propone un modelo específicamente para el
caso Chileno de corte transversal, donde el objetivo es explicar las tasas de
delitos en función de algunas variables del mercado laboral, entre las cuales
se halla la tasa de desempleo, y el coeficiente de GINI, la tasa de
participación laboral, indicadores como la probabilidad de aprehensión.
Concluye que un aumento de 1% en la tasa
de desempleo habría tenido efectivamente impacto sobre el número de robos
cometidos durante 1992 y que un 1% de aumento en la tasa de participación
laboral habría disminuido los robos en Chile.
En sus resultados corrobora el marco
teórico en el que se basa su tesis que es los planteamientos de Becker frente
al comportamiento criminal.
2. Criminalidad en Colombia, por: Armando
Montenegro y Carlos Esteban Posada. En: publicación de estudios económicos del
banco de la República.
Se considera una relación entre la tasa
de crecimiento económico y la tasa de criminalidad, como no lineal. Se Usa el
conjunto de las tasas de crecimiento del PIB departamental y las tasas de
asesinatos (delito de homicidio por cada 10000 habitantes) ó hurtos en cada
departamento y así se realiza 4 regresiones de corte transversal. A través de
ello se quiere analizar si el aumento del producto interno bruto, frente a las
instituciones débiles de Colombia induce a un aumento en la tasa de
criminalidad.
Concluyen según su evidencia empírica
que el aumento continuo de la criminalidad en Colombia en los años setenta y
ochenta (que fue una ascenso y de auge económico), es explicada de esta forma:
que el crecimiento del producto y aumento de la riqueza social frente a un
aparato judicial débil, inducen a un aumento de la tasa de criminalidad, puesto
que los mayores incentivos para delinquir no son contrarrestados por un aumento
paralelo de los costos de asumir conductas criminales.
Los conceptos que hacen parte de mi
investigación: son descritos conforme a las leyes de Colombia, puesto que la
investigación se realizará para ese país.
Una que se da por definida antes de la
investigación es la tasa del crimen, puesto que en el método cuantitativo que
se usará esta será la variable explicada.
La tasa del crimen en Colombia se
entiende como la comisión de homicidios intencionales (calificados como delito)
o hurtos. En el código penal colombiano está tipificado como delito, el
homicidio en el artículo 103 el cual señala que “el que matare a otro,
incurrirá en prisión de trece (13) a veinticinco (25) años”.
Ahora bien, cuando se habla de un
homicidio agravado lo que se da a entender es que la conducta como tal estuvo
rodeada de unas circunstancias que la hacen más gravosa, es decir más
reprochables que si no se hubiesen existido tales circunstancias. Por ejemplo:
La labor de los sicarios, que matan por una remuneración.
Bibliografía:
García, R. (1997). Robo y desempleo.
Fundación Paz Ciudadana, Ensayos sobre delincuencia: visión de los nuevos
profesionales, Santiago de Chile, Fundación Paz Ciudadana.
Montenegro,
A. and C. E. Posada (1994). Criminalidad
en Colombia, Banco de la República, Subgerencia de Estudios Económicos.
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